La muerte de un maestro

umbertoeco-654x404“Hay libros que son para el público y libros que hacen su propio público”

La famosa frase, una de tantas, pertenece al destacado intelectual italiano, Umberto Eco, quien falleció el pasado 19 de febrero en Milán, a los 84 años.

Tuvo una prólifica y destacada trayectoria dedicada a ensayos y novelas sobre comunicación, arte contemporáneo, estética, semiótica.

Su obra cumbre fue El nombre de la rosa, realizada en 1980, que se convirtió en Best-Seller y fue llevada al cine en 1986 con Sean Connery.

Entre sus principales obras se destacan: El péndulo de Foucault, Confesiones de un joven novelista, El cementerio de Praga, Historia de la fealdad, Apocalípticos e integrados, El superhombre de las masas y su Tratado de semiótica general. Su último libro publicado en 2015 fue “Número cero”, cuya historia se centraba en las crisis del periodismo a partir de la historia de un diario fallido.

Eco fue uno de los escritores, filósofos y semiólogos italianos más importantes del siglo XX. Recibió el Doctor Honoris Causa en 25 universidades e instituciones educativas en todo el mundo. Fue distinguido con la Legión de Honor de Francia y es miembro del foro de sabios de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) desde 1992.

En el año 2000 fue condecorado con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación e Humanidades.

Desde aquí nuestro homenaje:

  • Aquí podéis verlo paseando por su casa repleta de libros. Parece una biblioteca.
    Le preguntaron: “¿Te los has leído todos?” y él respondió: “Sí, pero solo una vez”

  • Aquí tenéis un programa de radio de RTVE donde hablan de su vida y su trayectoria. Sólo tenéis que descargarlo. ENLACE A RTVE
  • Aquí un video donde podéis ver un homenaje que le hicieron en la Universidad de Burgos, donde era Doctor Honoris Causa HOMENAJE UNIVERSIDAD DE BURGOS
  • Y aquí podéis leer la opinión que tenía sobre las redes sociales: UMBERTO ECO Y LAS REDES SOCIALES

 

“Los libros se respetan usándolos, no dejándolos en paz”. Umberto Eco.